El empresario Marcelo Claure acusó al Gobierno de tomar represalias en su contra por su incursión en el escenario político. Desde Impuestos confirmaron que la auditoría tributaria se llevará adelante.

Marcelo Claure, presidente del Club Bolívar, denunció este jueves que el Gobierno ordenó auditorías al equipo paceño y a la empresa constructora de su estadio como represalia por su postura política. Según el empresario, Impuestos Nacionales envió requerimientos de información al club y a la constructora, lo que consideró un intento de intimidación por su apoyo a la oposición. Claure, quien ha intensificado sus críticas al oficialismo en redes sociales y en entrevistas, advirtió que esta medida afecta directamente a la hinchada celeste y cuestionó la imparcialidad del Gobierno.

Desde el Servicio de Impuestos Nacionales, su presidente, Mario Cazón, confirmó que se realizará una auditoría tributaria al Club Bolívar. Explicó que se trata de un procedimiento de revisión de contratos, facturas y documentación financiera relacionada con la construcción del estadio en la zona de Tembladerani. Aseguró que este tipo de procesos se han llevado a cabo en otros clubes y que Bolívar no puede ser la excepción. “Por responsabilidad, tenemos que hacer la auditoría tributaria”, afirmó.

Ante estas declaraciones, Claure insistió en que la fiscalización tiene un trasfondo político y forma parte de una supuesta persecución contra él. En las últimas semanas, el empresario ha estado en el centro de la polémica por la difusión de encuestas electorales no avaladas por el Tribunal Supremo Electoral y sus reuniones con figuras políticas de la oposición. En una reciente entrevista, incluso amenazó con retirarse de Bolivia y del Bolívar si el Movimiento al Socialismo (MAS) sigue en el poder.

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