Desde el Observatorio San Calixto aseguran que nadie puede predecir un terremoto, ni siquiera el Gobierno de Bolivia
El Gobierno, a través del viceministro de Defensa Civil, Juan Carlos Calvimontes, pidió a la Cámara de Diputados aprobar un crédito internacional de $us 250 millones, argumentando que parte de estos recursos se destinarán a preparativos frente a la probabilidad de un terremoto en Bolivia.
“Lo que es más importante es un nuevo componente (…) en este crédito está contemplado la probabilidad de que Bolivia sufra un terremoto, esa es la importancia. Estamos muy preocupados, porque ustedes saben que los eventos se están presentando de forma impredecible”, afirmó Calvimontes en una conferencia de prensa.
Sin embargo, desde el Observatorio San Calixto, el responsable técnico Walter Arce aclaró que “ningún país del mundo puede predecir sismos, incluso con las tecnologías más avanzadas”. A pesar de esto, destacó que las probabilidades de un movimiento telúrico siempre están presentes en Bolivia y en otras regiones del mundo.
Según el Observatorio, en 2024 se registraron 1.609 sismos de magnitud intermedia (con profundidades entre 75 y 350 kilómetros), mientras que en los primeros días de 2025 ya se han detectado 20 eventos similares. Aunque estas cifras reflejan actividad sísmica constante, su profundidad impide que sean percibidos en la superficie.




